Dos redes sociales quieren combatir la filosofía de ‘escribe corto y reinarás’.

La noticia de la creación de dos nuevas redes sociales en los últimos meses parece preocupar a los monopolios que aspiran a tener el control de las tendencias en la red. Dos de los cofundadores de Twitter, Evan Williams y Biz Stone, acaban de lanzar, a través de una empresa llamada The Obvious Corporation, dos nuevas redes sociales opuestas al popular juego de “escribe corto y reinarás”.

La primera de ellas, Branch, funciona hasta la fecha con invitación. Busca crear comunidades especializadas a las que se accede solo a través de la aceptación de los demás miembros del grupo, y se centra en la conversación para realizar debates públicos, compartir recuerdos, publicar ideas o crear hilos temáticos que vayan más allá de los 140 caracteres, y se alejen del ruido y la publicidad chatarra. Mientras que Twitter pareciera ser un monólogo que se reproduce, Branch quiere que existan diálogos.

La segunda, Medium, es un portal en construcción en el que se comparten historias sobre un mismo tema, para crear comunidades con intereses comunes que son capaces de emitir juicios sobre lo que leen. Quien escribe, según su calidad, se convierte en tendencia gracias a las opiniones de los demás.

En esencia, las variaciones sobre un mismo tema son infinitas, y es posible que la sofisticación no sea precisamente lo que busque la aldea global. The Obvious Corporation parte de una idea genuina aunque algo inocente: “Hacer que la tecnología funcione para que el mundo sea mejor”. Genuina porque, en una suerte de clase de filosofía ‘para dummies’ se busca que las ideas ‘obvias’ sean repensadas y se conviertan en conceptos que sirvan para algo; pero inocente, porque esa parece ser la nueva bandera de la publicidad: “Haz el bien y no mires a quién”.

Para Alejandro Escobar, ingeniero de sistemas y gerente de Terra TV, “las redes sociales se seguirán reinventando por el impulso humano de encontrar novedad y salir de la asfixia de la basura. Quien usa Twitter y tiene miles de seguidores se siente en un mundo anónimo y tiende a buscar comunidades especializadas para sus intereses”. Lo cual hace pensar en una enorme serpiente que se muerde constantemente la cola. “En todas partes nacen redes sociales; desde comunidades corporativas hasta humanísticas, como ocurre en Colombia con la Iniciativa Comunicación, que nació como una red de correos electrónicos para compartir proyectos de cambio social y desarrollo, y que ahora tiene una comunidad propia que intercambia contenidos, lo que les da poder a los usuarios”.

Parece cierto que “algunas cosas no han evolucionado tanto como esperábamos (…), ha habido menos progresos para elevar la calidad de lo que se produce en la web”, como se lo dijo Williams al diario El País, de España. Y en eso, precisamente, quieren ganar los nuevos programadores, que, en una extraña vuelta de tuerca, se están convirtiendo en editores. Es como si las redes sociales pidieran a gritos que hubiera alguien que seleccione contenido, y los usuarios estuvieran esperando verdaderas miradas críticas a lo que se publica para comenzar a abandonar los sitios llenos de basura. Esa parece ser una buena oportunidad para los medios que, aun en crisis, podrían aprovechar la legitimidad de sus nombres para crear redes sociales serias -y editadas-, de discusión de contenidos, a pesar del riesgo que existe de que los usuarios puedan criticar la veracidad de sus enfoques.

Facebook, en decadencia

Catalina Holguín, quien coordina los programas digitales de la Biblioteca Nacional y ha realizado experimentos de redes sociales enfocadas en la lectura, como CareLibro, dice: “Facebook se inventó el concepto de red social, pero está en decadencia porque se llenó de publicidad y se olvidó de los nichos. El otro problema de FB es que uno puede hacer proyectos asociados, pero las bases de datos no son propias, con lo cual el desarrollo de los mismos se hace complejo. Las redes sociales están condenadas a hacer nichos, de lo contrario, morirán. LinkedIn es un buen ejemplo de cómo hacer una red enfocada en algo”.

Al navegar por Medium uno comienza a darse cuenta de que, en verdad, hay calidad en la escritura. A pesar de la banalidad de ciertos temas, como el típico “me ocurrió a mí”, la calificación y el ranking -según los criterios del lector-editor- ayudan a que uno encuentre historias interesantes. No se trata solo de información ni de ocurrencias. La web parece estar evolucionando hacia lo que los libros ya hicieron hace unos cuantos siglos: publicar cosas que merezcan la pena, aun cuando eso sea ya discutible en todos los ámbitos de la comunicación humana.

Hágalo usted mismo

Los usuarios crean y administran sus redes

Medium aún no funciona como una página, pero su manifiesto y algunos ejemplos de su funcionamiento pueden leerse en www.medium.com. Para hacer parte de Branch, debe ingresar a www.branch.com y pedir una invitación vía Twitter.

Una nueva plataforma llamada suicidemachine.org permite a los usuarios borrar las ‘huellas’ digitales; y herramientas como BuddyPress, de WordPress, permiten crear y administrar redes sociales propias.

La Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) ya creó una red social académica propia.

Juan David Correa
Para EL TIEMPO

Fuente:  http://www.eltiempo.com/tecnologia/actualidad/mas-alla-de-los-140-caracteres-_12385788-4

Anuncios