CIENTÍFICO DE DATOS, ASÍ ES LA CARRERA DEL FUTURO

La tecnología produce masivos volúmenes de información. Se necesita quien sea capaz de manejarlos.

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Se trata de un profesional capaz de operar los colosales conjuntos de datos que recogen los sistemas al servicio de las grandes compañías.

Foto: Ilustración: Miguel Yein

Se trata de un profesional capaz de operar los colosales conjuntos de datos que recogen los sistemas al servicio de las grandes compañías.

Si se les puede creer a los laboratorios de IBM, cada día la humanidad genera 2,5 trillones de bytes (un byte equivale a una letra o a ocho bits). Aún más asombroso es que un 90 por ciento del total de la información que ha producido la humanidad fue creado en los últimos dos años. Esto es así porque las redes modernas reciben información de fuentes mucho más allá de los teclados: imágenes, transacciones, archivos de audio, señales GPS y un sinnúmero de otras opciones. Las fotos de su gato, su lista de Deezer, y hasta su puntaje de Candy Crush, todo contribuye a este maremágnum de datos.

Y como el ritmo al que generamos información no hace sino aumentar, las previsiones apuntan a que en el 2020 la producción anual será 50 veces mayor. La idea de que hasta un 80 por ciento de esa información esté desestructurada es una pesadilla para los especialistas… y una oportunidad para un nuevo tipo de profesional, uno que según la Harvard Business Review tiene el trabajo más sexi de lo que va de siglo.

Lo llaman ‘científico de datos’, un nombre algo vago para aludir a un profesional capaz de operar los colosales conjuntos de datos que recogen los sistemas al servicio de las grandes compañías. Probablemente crea que es un material muy atractivo para gigantes de Silicon Valley como Facebook o Twitter, pero sus servicios se demandan en ramas tan variadas como la banca, líneas de cruceros y aseguradoras.

Si se demandan es porque la información se acumula a mucha mayor velocidad que el ritmo de crecimiento del número de profesionales capacitados para operarla. El Instituto Global McKinsey, el brazo de investigación en economía de la firma McKinsey & Co., pronostica que en 2018 Estados Unidos podría enfrentar un déficit de entre 140.000 y 190.000 personas “con capacidad de análisis profundo”, y de al menos 1,5 millones de gerentes capacitados para usar el ‘big data’ (como se denomina al sector que se ocupa de estos inmensos volúmenes de datos) a la hora de tomar decisiones.

Es una idea preocupante si se considera que el negocio del ‘big data’ alcanzará los 50.000 millones de dólares a finales de esta década. Los datos, dicen los fieles de esta nueva fe, serán el petróleo del nuevo milenio.

Juan Carlos Puentes, gerente general de SAS en Colombia, una de las firmas de software más fuertes en el campo de la inteligencia de negocios, asegura que Colombia es un terreno más que propicio para formar científicos de datos.

En charla con EL TIEMPO, Puentes asegura que “las empresas lo están pidiendo, los asociados lo están pidiendo y, claro, el mercado lo está pidiendo. Las grandes firmas nos estamos ‘robando’ entre nosotros mismos este recurso humano, porque todos nos enfocamos en big data, y conseguir gente que tenga experiencia o que sepa cómo manejar proyectos en este campo es muy complicado. Esa ‘cosecha’ de gente que se va a requerir, no solo en empresas de tecnología, hay que construirla”, advierte.

Construir el perfil

El experto asegura que es notable la brecha entre el perfil de los profesionales que se gradúan de las universidades y lo que está reclamando el mercado.

“La gente que sale de las universidades, de carreras como la ingeniería de sistemas, sale con conocimientos de desarrollo, de manejo de redes y un poco en términos de ‘cloud’ –prestación de servicios de computación a través de servidores remotos conectados en red–. Pero en gestión de información, de analítica, vemos muy poco. Uno ve una cátedra de estadística, o de investigación, pero no se profundiza en eso, y en el mercado existe la necesidad de ir más allá del soporte de tecnología y manejar conceptos de movilidad, de ‘cloud’ y de ‘big data’”.

Sin embargo, Puentes es categórico al señalar que no se trata de abrir una nueva carrera, sino de crear un nuevo perfil. Por eso, SAS trabaja en un programa, que espera lanzar en el 2015 en asocio con universidades y firmas interesadas, para que profesionales de distintas carreras puedan adquirir las destrezas necesarias para navegar las aguas del ‘big data’.

El programa está pensado para gente que ya tiene un título en ingeniería, economía o matemáticas, entre otras áreas, y que quiera perfeccionar su perfil en cuatro grandes áreas: la analítica –manejo de estadística avanzada–, la tecnología informática, la industria y, finalmente, la comunicación. Sobre esta última, anota Puentes: “Generalmente las personas que tienen esas habilidades de buscar información donde nadie la encuentra, fallan a la hora de expresar sus hallazgos. Los ven como ratoncitos de biblioteca y resulta que sus datos, bien expresados en una junta, pueden cambiar para bien el curso de una compañía”.

La iniciativa está alineada con los planes del Ministerio de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones, a través del programa Vive Digital.

Ventaja competitiva

La semana pasada, la firma EMC Corporation publicó los resultados de una encuesta en la que se consultó a empresarios y especialistas colombianos acerca de su perspectiva sobre el rol del área de Tecnología Informática (TI). Un 85 por ciento de los encuestados esperan que las tecnologías de próxima generación, como las móviles, sociales, en la nube y con grandes volúmenes de datos, le proporcionen una ventaja competitiva a su organización.

Al respecto, Brian Black, gerente de EMC para el norte de Latinoamérica, expresó: “Para seguir siendo relevantes y competitivas, las empresas de todas las industrias están reinventando sus modelos de negocio para lidiar con niveles sin precedentes de acceso, interacción y escala. Por este motivo, el área de TI vuelve a ocupar una posición central y pasa de ser un centro de costos a un verdadero catalizador de cambio mediante el uso de las tecnologías de nube y de grandes volúmenes de datos”.

WILSON VEGA
Subeditor de Tecnología Periódico El Tiempo